sábado, 12 de febrero de 2011
El Sindrome de HYBRIS
Iñaki Gabilondo, en un gesto de crítica independiente que le honra, declaró el pasado domingo en una entrevista en la Sexta que Zapatero era un hombre que minusvaloraba las dificultades y sobrevaloraba sus capacidades. Por eso, ya la ansiedad se generaliza en la tensa espera para depositar el voto en la urna. Aunque un tipo como Rodríguez Zapatero nos hará apurar el cáliz hasta las heces. Estirará su satrapía. Es la enfermedad del poder; es el síndrome de hybris.
jueves, 10 de febrero de 2011
Las dos Caras de Zapatero
Las contradicciones de Zapatero: un repaso a todas sus rectificaciones
Javier Labiano
9:30 - 10/02/2011
59 comentarios
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Nota de los usuarios: 7.6 ( 19 votos )
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"Estas medidas me llevarán por delante"
Primero, el Gobierno negó la crisis y, después, anunció unos brotes verdes que quedaron en el olvido. Aseguró que el desempleo no llegaría a los 4 millones y la cifra cerró 2010 con 4,7 millones de parados. Afirmó que no haría falta recurrir a un plan B y, finalmente, llegaron las medidas adicionales.
El último episodio ha tenido como protagonistas a las comunidades autónomas una vez que el presidente catalán, Artur Mas, arrancó a Zapatero el compromiso de poder refinanciar su deuda, algo por lo que protestaron las demás autonomías, lo que propició que el Gobierno diera marcha atrás. Pero éste es sólo un ejemplo de tantos desde que empezó la crisis económica.
La negación de la crisis
Desde 2007 encontramos motivos para desconfiar de las afirmaciones y predicciones del Ejecutivo. En agosto de ese año, la crisis de las hipotecas subprime estalló en Estados Unidos, convirtiéndose en el detonante de la mayor depresión económica del último siglo. Para muchos analistas estaba claro el grave deterioro de la situación en nuestro país.
"Falacia, puro catastrofismo". Zapatero calificaba así los titulares que decían que España estaba en crisis en enero de 2008. Se encontraba en plena precampaña electoral. Hasta julio de ese año, una vez reelegido presidente, Zapatero no mencionó esa palabra para referirse a la situación por la que estábamos atravesando: "En esta crisis, como ustedes quieren que diga, hay gente que no va a pasar ninguna dificultad".
Los brotes... ¿verdes?
Otra de las previsiones poco certeras fue la de los famosos brotes verdes que auguró la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado, poco después de asumir su nueva responsabilidad al frente del Ministerio de Economía y Hacienda. En mayo de 2009, explicó que las iniciativas aprobadas en el conjunto de medidas del Plan E ya estaban dando sus frutos. "El Gobierno está satisfecho con los resultados", aseguró Salgado. "La situación económica está teniendo algunos brotes verdes y hay que esperar a que crezcan", apuntó.
Sin embargo, nunca más se supo qué fue de aquellos brotes que habían creado ciertas esperanzas en la salida de la crisis en muchos ciudadanos, que luego se vieron frustradas. Tanto es así que, a mediados del mes de noviembre de 2010, Zapatero reconocía, refiriéndose a la situación económica, que "la mejora es tan débil que no asegura un cambio irreversible de la tendencia".
Endeudamiento local
Otro de los más claros ejercicios de flexibilidad por parte del Ejecutivo lo encontramos en mayo del año pasado. Entonces, un decreto anunció la prohibición de endeudamiento de los ayuntamientos, con objeto de reducir el déficit. Apenas 24 horas después, el Gobierno cedió a la presión de los alcaldes -en especial, socialistas- y rectificó la prohibición a los consistorios de pedir créditos hasta 2012, retrasando siete meses (hasta el 1 de enero de 2011) la entrada en vigor de esa medida.
No contento con esta variación, el Ejecutivo volvió a modificar el plan, para permitir que los ayuntamientos se endeuden este año, aunque con límites. Sólo podrán pedir créditos aquellos cuya deuda sea un 75% inferior a sus ingresos y se tendrán que destinar a inversión, no a gasto corriente.
Los desmentidos del paro
Pero, sin duda, la previsión fallida que más duele a los ciudadanos corresponde a la cifra del paro. El 10 de enero de 2009 el entonces ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, hizo célebre la frase de que España no iba a llegar "de ninguna de las maneras a los cuatro millones de parados". Un año después, la tasa de paro había superado el 20 por ciento por primera vez desde 1997. Más de 4,6 millones de personas buscaban empleo.
Entonces, Zapatero reconocía que la tasa de paro había llegado a un nivel "excesivamente alto", pero aseguraba que ya había tocado techo y que el Ejecutivo esperaba que empezara a disminuir "ligeramente" a partir de abril. Sin embargo, en noviembre del año pasado advertía de que la mejora producida entonces era todavía "tan débil" que no aseguraba un cambio "irreversible" de tendencia y este martes en el Senado reconoció que los niveles "deseables" de creación de empleo no llegarían hasta 2012.
El famoso 'plan B'
La vicepresidenta económica también ha protagonizado, en los últimos meses, otro de los desmentidos del Ejecutivo. Primero al defender por activa y por pasiva que España no necesitaría un plan B porque había "un plan A que cumplir"para, días después, anunciar medidas adicionales para reducir el déficit público.
En el debate de totalidad de los Presupuestos Generales del Estado para 2011, el Gobierno ya dejó caer que actuaría sin vacilar para, un mes después, realizar nuevos ajustes con los que garantizar la consolidación fiscal. El 1 de diciembre, Zapatero adelantó las líneas básicas del famoso plan B con medidas para "favorecer la inversión económica y el empleo" que incluían una rebaja fiscal en el Impuesto sobre Sociedades, así como un cambio en la definición de empresas de tamaño reducido.
Además, con el nuevo plan se procedería a la privatización de la gestión de los aeropuertos del Prat y Barajas, además del 30% de Loterías y Apuestas del Estado. Rodríguez Zapatero, después de producirse varios dimes y diretes entre Economía y Trabajo, anunció que no prorrogaría una vez más la ayuda de los 426 euros a los parados sin prestación, que finalizaría a mediados de este mes de febrero. Sólo unas horas después, el Gobierno hizo también efectiva una subida del impuesto especial al tabaco.
El regreso de los 400 euros
Apenas dos meses después de aquello, y fruto del acuerdo social y económico con empresarios y sindicatos, el Gobierno decidió dejar a un lado el debate sobre la vinculación del subsidio a la formación.
Recuperó directamente la ayuda a los parados sin prestación en forma de una paga de 400 euros que está previsto que apruebe este mismo viernes.
Impuesto para rentas altas
Si, en materia fiscal, volvemos de nuevo hacia atrás, a principios del mes de mayo, el Ejecutivo consideraba que no era el momento de aplicar un nuevo impuesto para las rentas más altas. Sin embargo, a finales de ese mes, él mismo abrió el debate en el Congreso de los Diputados anunciando que, en breves semanas, el Gobierno pondría en marcha el nuevo tributo, con "el objetivo de pedir un esfuerzo a los ciudadanos que tienen una alta capacidad económica".
Salgado afirmó en agosto que la estructura fiscal existente era "suficiente" para cumplir los objetivos de déficit, con lo que descartaba que el Ejecutivo estuviera planificando subidas de impuestos, aunque sin cerrar la puerta a pequeños ajustes, que se ceñirían al IRPF. Y aclaró que esos retoques se harían por cuestiones de equidad, no con afán recaudatorio.
Finalmente, en septiembre la vicepresidenta segunda explicaba que las medidas fiscales incluidas en el proyecto de ley de los Presupuestos permitirán ingresar el año que viene unos 500 millones de euros más en las arcas del Estado. Así se desprendía de las cifras que ofreció tras anunciar la subida impositiva en el IRPF de las rentas más altas y otras medidas fiscales como la reducción de la desgravación por la compra de vivienda o el mantenimiento del régimen fiscal para las empresas pequeñas que crezcan.
Recortes sociales
Los desmarques y la marcha atrás en materia social es especialmente llamativa si tenemos en cuenta que, a finales de abril, el presidente del Gobierno se comprometió a no permitir recortes en el sistema de protección social, sobre todo después de que España había rebasado entonces la barrera de los cuatro millones de parados. En aquellos momentos afirmó, durante la clausura del congreso de los socialistas gallegos: "En época de crisis, proponemos una política nítidamente progresista, de compromiso social, de cercanía a los trabajadores". Y advirtió de que, en las próximas semanas, se multiplicarían las voces de los que querían facilitar los requisitos para un despido que, finalmente, en la práctica flexibilizó.
El pasado 12 de mayo, Zapatero anunció en el Congreso de los Diputados el mayor ajuste social de la democracia con medidas extraordinarias para reducir el déficit que planteaban una rebaja de las retribuciones de los empleados públicos en 2010 y la congelación este año, la suspensión en 2011 de la revalorización de las pensiones, así como el adiós definitivo al cheque bebé.
En su comparecencia, el presidente justificó las nuevas medidas como un esfuerzo "especial, singular y extraordinario" necesario "precisamente ahora", cuando se están viendo "signos" que ponen de manifiesto el inicio de la recuperación económica.
¿Déficit por ley?
Hace apenas unos días, el presidente del Gobierno sorprendió, desde Bruselas, al mostrarse a favor de fijar por ley el control del déficit público y la estabilidad presupuestaria de las comunidades autónomas, una petición que había desechado en múltiples ocasiones argumentando que ya existe un compromiso de déficit por parte de las autonomías que se estaba cumpliendo.
Después de hacer oídos sordos a las múltiples peticiones del PP en este sentido y, horas antes, al requerimiento de la canciller alemana, Angela Merkel, Zapatero aseguró que este tema sería "objeto de debate" en España para "fortalecer desde el ordenamiento jurídico de la estabilidad presupuestaria".
Un millón de empleos 'verdes'
El pasado mes de noviembre, el presidente del Gobierno, de visita en Seúl (Corea del Sur) con motivo de la cumbre del G20, presumió del gran potencial de futuro que posee la economía verde para la creación de empleo, el avance tecnológico y la competitividad de la economía. En concreto, Rodríguez Zapatero aseguró que el sector de las renovables, el transporte y la edificación sostenible y la ecoindustria tienen en España un potencial de creación de un millón de puestos de trabajo en los próximos diez años.
Al menos por el momento, los datos dicen justo lo contrario. Según los cálculos de la Asociación de la Industria Fotovoltaica (ASIF), desde septiembre de 2008 el sector fotovoltaico español ha perdido cerca del 90 por ciento del empleo temporal y el 30 por ciento del fijo, unos 30.000 puestos de trabajo en total.
Copago sanitario
El pasado 31 de enero, Rodríguez Zapatero desmentía al secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, que había declarado en una entrevista a El País que podría "reconsiderar en el futuro el copago sanitario".
El presidente del Gobierno salía al paso de esta afirmación, descartando tajantemente esta posibilidad: "El copago lo hemos estudiado a fondo y no merece la pena", aseguró el jefe del Ejecutivo en TVE. Sus argumentos: que el ahorro sería muy escaso y, por el contrario, generaría desincentivos para la salud. Ya el año pasado Elena Salgado había desmentido a Ocaña.
La vicepresidenta económica tuvo que negar que el Gobierno estudiase revisar el pacto salarial con los funcionarios. Y fue tres meses después de aquello cuando el propio Rodríguez Zapatero anunció un recorte medio del 5 por ciento del sueldo de los funcionarios y la congelación salarial en 2011.
Incluso la crisis de Gobierno
En materia estrictamente política, Rodríguez Zapatero negó una y otra vez días antes de acometer la crisis de Gobierno que no haría cambios en su gabinete más allá del relevo del ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, que se presentaba como número dos del PSC a las elecciones catalanas. Sin embargo, los cambios fueron muchos más y Zapatero tomó impulso con un nuevo Ejecutivo capitaneado por un todopoderoso vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba.
Javier Labiano
9:30 - 10/02/2011
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"Estas medidas me llevarán por delante"
Primero, el Gobierno negó la crisis y, después, anunció unos brotes verdes que quedaron en el olvido. Aseguró que el desempleo no llegaría a los 4 millones y la cifra cerró 2010 con 4,7 millones de parados. Afirmó que no haría falta recurrir a un plan B y, finalmente, llegaron las medidas adicionales.
El último episodio ha tenido como protagonistas a las comunidades autónomas una vez que el presidente catalán, Artur Mas, arrancó a Zapatero el compromiso de poder refinanciar su deuda, algo por lo que protestaron las demás autonomías, lo que propició que el Gobierno diera marcha atrás. Pero éste es sólo un ejemplo de tantos desde que empezó la crisis económica.
La negación de la crisis
Desde 2007 encontramos motivos para desconfiar de las afirmaciones y predicciones del Ejecutivo. En agosto de ese año, la crisis de las hipotecas subprime estalló en Estados Unidos, convirtiéndose en el detonante de la mayor depresión económica del último siglo. Para muchos analistas estaba claro el grave deterioro de la situación en nuestro país.
"Falacia, puro catastrofismo". Zapatero calificaba así los titulares que decían que España estaba en crisis en enero de 2008. Se encontraba en plena precampaña electoral. Hasta julio de ese año, una vez reelegido presidente, Zapatero no mencionó esa palabra para referirse a la situación por la que estábamos atravesando: "En esta crisis, como ustedes quieren que diga, hay gente que no va a pasar ninguna dificultad".
Los brotes... ¿verdes?
Otra de las previsiones poco certeras fue la de los famosos brotes verdes que auguró la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado, poco después de asumir su nueva responsabilidad al frente del Ministerio de Economía y Hacienda. En mayo de 2009, explicó que las iniciativas aprobadas en el conjunto de medidas del Plan E ya estaban dando sus frutos. "El Gobierno está satisfecho con los resultados", aseguró Salgado. "La situación económica está teniendo algunos brotes verdes y hay que esperar a que crezcan", apuntó.
Sin embargo, nunca más se supo qué fue de aquellos brotes que habían creado ciertas esperanzas en la salida de la crisis en muchos ciudadanos, que luego se vieron frustradas. Tanto es así que, a mediados del mes de noviembre de 2010, Zapatero reconocía, refiriéndose a la situación económica, que "la mejora es tan débil que no asegura un cambio irreversible de la tendencia".
Endeudamiento local
Otro de los más claros ejercicios de flexibilidad por parte del Ejecutivo lo encontramos en mayo del año pasado. Entonces, un decreto anunció la prohibición de endeudamiento de los ayuntamientos, con objeto de reducir el déficit. Apenas 24 horas después, el Gobierno cedió a la presión de los alcaldes -en especial, socialistas- y rectificó la prohibición a los consistorios de pedir créditos hasta 2012, retrasando siete meses (hasta el 1 de enero de 2011) la entrada en vigor de esa medida.
No contento con esta variación, el Ejecutivo volvió a modificar el plan, para permitir que los ayuntamientos se endeuden este año, aunque con límites. Sólo podrán pedir créditos aquellos cuya deuda sea un 75% inferior a sus ingresos y se tendrán que destinar a inversión, no a gasto corriente.
Los desmentidos del paro
Pero, sin duda, la previsión fallida que más duele a los ciudadanos corresponde a la cifra del paro. El 10 de enero de 2009 el entonces ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, hizo célebre la frase de que España no iba a llegar "de ninguna de las maneras a los cuatro millones de parados". Un año después, la tasa de paro había superado el 20 por ciento por primera vez desde 1997. Más de 4,6 millones de personas buscaban empleo.
Entonces, Zapatero reconocía que la tasa de paro había llegado a un nivel "excesivamente alto", pero aseguraba que ya había tocado techo y que el Ejecutivo esperaba que empezara a disminuir "ligeramente" a partir de abril. Sin embargo, en noviembre del año pasado advertía de que la mejora producida entonces era todavía "tan débil" que no aseguraba un cambio "irreversible" de tendencia y este martes en el Senado reconoció que los niveles "deseables" de creación de empleo no llegarían hasta 2012.
El famoso 'plan B'
La vicepresidenta económica también ha protagonizado, en los últimos meses, otro de los desmentidos del Ejecutivo. Primero al defender por activa y por pasiva que España no necesitaría un plan B porque había "un plan A que cumplir"para, días después, anunciar medidas adicionales para reducir el déficit público.
En el debate de totalidad de los Presupuestos Generales del Estado para 2011, el Gobierno ya dejó caer que actuaría sin vacilar para, un mes después, realizar nuevos ajustes con los que garantizar la consolidación fiscal. El 1 de diciembre, Zapatero adelantó las líneas básicas del famoso plan B con medidas para "favorecer la inversión económica y el empleo" que incluían una rebaja fiscal en el Impuesto sobre Sociedades, así como un cambio en la definición de empresas de tamaño reducido.
Además, con el nuevo plan se procedería a la privatización de la gestión de los aeropuertos del Prat y Barajas, además del 30% de Loterías y Apuestas del Estado. Rodríguez Zapatero, después de producirse varios dimes y diretes entre Economía y Trabajo, anunció que no prorrogaría una vez más la ayuda de los 426 euros a los parados sin prestación, que finalizaría a mediados de este mes de febrero. Sólo unas horas después, el Gobierno hizo también efectiva una subida del impuesto especial al tabaco.
El regreso de los 400 euros
Apenas dos meses después de aquello, y fruto del acuerdo social y económico con empresarios y sindicatos, el Gobierno decidió dejar a un lado el debate sobre la vinculación del subsidio a la formación.
Recuperó directamente la ayuda a los parados sin prestación en forma de una paga de 400 euros que está previsto que apruebe este mismo viernes.
Impuesto para rentas altas
Si, en materia fiscal, volvemos de nuevo hacia atrás, a principios del mes de mayo, el Ejecutivo consideraba que no era el momento de aplicar un nuevo impuesto para las rentas más altas. Sin embargo, a finales de ese mes, él mismo abrió el debate en el Congreso de los Diputados anunciando que, en breves semanas, el Gobierno pondría en marcha el nuevo tributo, con "el objetivo de pedir un esfuerzo a los ciudadanos que tienen una alta capacidad económica".
Salgado afirmó en agosto que la estructura fiscal existente era "suficiente" para cumplir los objetivos de déficit, con lo que descartaba que el Ejecutivo estuviera planificando subidas de impuestos, aunque sin cerrar la puerta a pequeños ajustes, que se ceñirían al IRPF. Y aclaró que esos retoques se harían por cuestiones de equidad, no con afán recaudatorio.
Finalmente, en septiembre la vicepresidenta segunda explicaba que las medidas fiscales incluidas en el proyecto de ley de los Presupuestos permitirán ingresar el año que viene unos 500 millones de euros más en las arcas del Estado. Así se desprendía de las cifras que ofreció tras anunciar la subida impositiva en el IRPF de las rentas más altas y otras medidas fiscales como la reducción de la desgravación por la compra de vivienda o el mantenimiento del régimen fiscal para las empresas pequeñas que crezcan.
Recortes sociales
Los desmarques y la marcha atrás en materia social es especialmente llamativa si tenemos en cuenta que, a finales de abril, el presidente del Gobierno se comprometió a no permitir recortes en el sistema de protección social, sobre todo después de que España había rebasado entonces la barrera de los cuatro millones de parados. En aquellos momentos afirmó, durante la clausura del congreso de los socialistas gallegos: "En época de crisis, proponemos una política nítidamente progresista, de compromiso social, de cercanía a los trabajadores". Y advirtió de que, en las próximas semanas, se multiplicarían las voces de los que querían facilitar los requisitos para un despido que, finalmente, en la práctica flexibilizó.
El pasado 12 de mayo, Zapatero anunció en el Congreso de los Diputados el mayor ajuste social de la democracia con medidas extraordinarias para reducir el déficit que planteaban una rebaja de las retribuciones de los empleados públicos en 2010 y la congelación este año, la suspensión en 2011 de la revalorización de las pensiones, así como el adiós definitivo al cheque bebé.
En su comparecencia, el presidente justificó las nuevas medidas como un esfuerzo "especial, singular y extraordinario" necesario "precisamente ahora", cuando se están viendo "signos" que ponen de manifiesto el inicio de la recuperación económica.
¿Déficit por ley?
Hace apenas unos días, el presidente del Gobierno sorprendió, desde Bruselas, al mostrarse a favor de fijar por ley el control del déficit público y la estabilidad presupuestaria de las comunidades autónomas, una petición que había desechado en múltiples ocasiones argumentando que ya existe un compromiso de déficit por parte de las autonomías que se estaba cumpliendo.
Después de hacer oídos sordos a las múltiples peticiones del PP en este sentido y, horas antes, al requerimiento de la canciller alemana, Angela Merkel, Zapatero aseguró que este tema sería "objeto de debate" en España para "fortalecer desde el ordenamiento jurídico de la estabilidad presupuestaria".
Un millón de empleos 'verdes'
El pasado mes de noviembre, el presidente del Gobierno, de visita en Seúl (Corea del Sur) con motivo de la cumbre del G20, presumió del gran potencial de futuro que posee la economía verde para la creación de empleo, el avance tecnológico y la competitividad de la economía. En concreto, Rodríguez Zapatero aseguró que el sector de las renovables, el transporte y la edificación sostenible y la ecoindustria tienen en España un potencial de creación de un millón de puestos de trabajo en los próximos diez años.
Al menos por el momento, los datos dicen justo lo contrario. Según los cálculos de la Asociación de la Industria Fotovoltaica (ASIF), desde septiembre de 2008 el sector fotovoltaico español ha perdido cerca del 90 por ciento del empleo temporal y el 30 por ciento del fijo, unos 30.000 puestos de trabajo en total.
Copago sanitario
El pasado 31 de enero, Rodríguez Zapatero desmentía al secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, que había declarado en una entrevista a El País que podría "reconsiderar en el futuro el copago sanitario".
El presidente del Gobierno salía al paso de esta afirmación, descartando tajantemente esta posibilidad: "El copago lo hemos estudiado a fondo y no merece la pena", aseguró el jefe del Ejecutivo en TVE. Sus argumentos: que el ahorro sería muy escaso y, por el contrario, generaría desincentivos para la salud. Ya el año pasado Elena Salgado había desmentido a Ocaña.
La vicepresidenta económica tuvo que negar que el Gobierno estudiase revisar el pacto salarial con los funcionarios. Y fue tres meses después de aquello cuando el propio Rodríguez Zapatero anunció un recorte medio del 5 por ciento del sueldo de los funcionarios y la congelación salarial en 2011.
Incluso la crisis de Gobierno
En materia estrictamente política, Rodríguez Zapatero negó una y otra vez días antes de acometer la crisis de Gobierno que no haría cambios en su gabinete más allá del relevo del ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, que se presentaba como número dos del PSC a las elecciones catalanas. Sin embargo, los cambios fueron muchos más y Zapatero tomó impulso con un nuevo Ejecutivo capitaneado por un todopoderoso vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba.
viernes, 21 de enero de 2011
Cuanto menos Pinta mejor nos va
El ex presidente de la Generalitat Jordi Pujol ha asegurado hoy que la "suerte" que está teniendo España en la crisis económica es que el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero "no manda", sino que lo hace la Unión Europea.
Pujol se ha expresado así en una conferencia en la sede de la Organización Médica Colegial en Madrid, con la que ha inaugurado unas jornadas sobre la medicina rural y en la que ha realizado un repaso de la situación de la economía y de la sanidad españolas.
"Europa está obligada a salvar a España, lo cual es una suerte para todos", ha añadido Pujol, quien considera que el Gobierno de Zapatero está obedeciendo "lo que le mandan" en Europa desde que, en la primera semana del pasado mes de mayo, anunció la congelación de las pensiones y la rebaja de salarios de los funcionarios.
Ha afirmado además que el hecho de que la UE dicte las medidas que debe adoptar el Ejecutivo es "una suerte" para Zapatero, porque, de no ser así, el presidente del Gobierno no podría haber dado "un giro tan radical" en su política, que es "una contradicción total" con lo que ha dicho durante años y años".
Preguntado por si coincide entonces con la opinión del ex presidente del Gobierno José María Aznar de que la economía española está "intervenida", Pujol ha respondido: "no era necesario que lo dijese Aznar, es la pura evidencia".
Pujol se ha expresado así en una conferencia en la sede de la Organización Médica Colegial en Madrid, con la que ha inaugurado unas jornadas sobre la medicina rural y en la que ha realizado un repaso de la situación de la economía y de la sanidad españolas.
"Europa está obligada a salvar a España, lo cual es una suerte para todos", ha añadido Pujol, quien considera que el Gobierno de Zapatero está obedeciendo "lo que le mandan" en Europa desde que, en la primera semana del pasado mes de mayo, anunció la congelación de las pensiones y la rebaja de salarios de los funcionarios.
Ha afirmado además que el hecho de que la UE dicte las medidas que debe adoptar el Ejecutivo es "una suerte" para Zapatero, porque, de no ser así, el presidente del Gobierno no podría haber dado "un giro tan radical" en su política, que es "una contradicción total" con lo que ha dicho durante años y años".
Preguntado por si coincide entonces con la opinión del ex presidente del Gobierno José María Aznar de que la economía española está "intervenida", Pujol ha respondido: "no era necesario que lo dijese Aznar, es la pura evidencia".
Zp Tarde muy tarde!!!!
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, carga sobre sus espaldas con la pesada responsabilidad de sacar a España de la crisis y, según The Economist, es un converso del ajuste fiscal. Pero Zapatero puede haber emprendido las reformas muy tarde y con poca fuerza, según la revista, que afirma que Zapatero se equivocó al culpar de la entrada del país en la recesión y de su tasa de desempleo del 20% "únicamente a una crisis global de crédito generada en el otro lado del Atlántico".
España creó muchos de sus propios problemas y las hipotecas con elevado riesgo son sólo el principio. "Estas deficiencias han sido descubiertas despiadadamente por la crisis del euro", añade. La historia se repite, hace un año la revista británica ya le dedicó un artículo al presidente español en tono de burla, con motivo de la presidencia española de la Unión Europea.
El artículo dice que Zapatero es un converso que ha abrazado una nueva política de reformas para reducir el crecimiento del déficit y de la deuda. "¿Ha visto Zapatero la luz?", se pregunta. Y la respuesta es que, si nos atenemos a sus últimas declaraciones, sí, ya que el presidente español proclama a los cuatro vientos su reciente afán reformista, que incluye la promesa sobre cerrar la reforma del sistema de pensiones en enero, entre otras medidas.
La renovada confianza de Zapatero para acometer estas reformas tiene varias causas, según The Economist, que destaca el acuerdo con el PNV para sobrevivir hasta las elecciones de 2012 o el nuevo papel que le dio a Alfredo Pérez Rubalcaba en octubre. En línea con el artículo publicado esta misma semana por el Financial Times, la revista señala que como lo más probable es que Zapatero no se presente a las próximas elecciones, no tiene nada que perder.
Asimismo, también celebra los avances en el control de los gobiernos regionales, que suponen una gran parte del gasto público, que supera al registrado en otros países, y a quienes se les exige ahora un mayor control de sus déficits.
A pesar de ello, The Economist incide en que la necesidad de reformas y austeridad en España es "urgente" y señala que, aunque la reforma de las pensiones parece garantizada, es necesaria avanzar en la del mercado laboral.
España creó muchos de sus propios problemas y las hipotecas con elevado riesgo son sólo el principio. "Estas deficiencias han sido descubiertas despiadadamente por la crisis del euro", añade. La historia se repite, hace un año la revista británica ya le dedicó un artículo al presidente español en tono de burla, con motivo de la presidencia española de la Unión Europea.
El artículo dice que Zapatero es un converso que ha abrazado una nueva política de reformas para reducir el crecimiento del déficit y de la deuda. "¿Ha visto Zapatero la luz?", se pregunta. Y la respuesta es que, si nos atenemos a sus últimas declaraciones, sí, ya que el presidente español proclama a los cuatro vientos su reciente afán reformista, que incluye la promesa sobre cerrar la reforma del sistema de pensiones en enero, entre otras medidas.
La renovada confianza de Zapatero para acometer estas reformas tiene varias causas, según The Economist, que destaca el acuerdo con el PNV para sobrevivir hasta las elecciones de 2012 o el nuevo papel que le dio a Alfredo Pérez Rubalcaba en octubre. En línea con el artículo publicado esta misma semana por el Financial Times, la revista señala que como lo más probable es que Zapatero no se presente a las próximas elecciones, no tiene nada que perder.
Asimismo, también celebra los avances en el control de los gobiernos regionales, que suponen una gran parte del gasto público, que supera al registrado en otros países, y a quienes se les exige ahora un mayor control de sus déficits.
A pesar de ello, The Economist incide en que la necesidad de reformas y austeridad en España es "urgente" y señala que, aunque la reforma de las pensiones parece garantizada, es necesaria avanzar en la del mercado laboral.
miércoles, 19 de enero de 2011
'Financial Times' defiende al nuevo Zapatero "reformista"El rotativo subraya que el cambio de Zapatero ha ido "más allá de la retórica" y, desde la pasada primavera, ha acelerado las reformas.
"ha ido más allá de la retórica"
'Financial Times' defiende al nuevo Zapatero "reformista"El rotativo subraya que el cambio de Zapatero ha ido "más allá de la retórica" y, desde la pasada primavera, ha acelerado las reformas.
Cursos especializados y programas de formación
2011-01-19Imprimir Enviar Corregir Comentar
EUROPA PRESS
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sufrió un duro despertar el pasado mes de mayo a la austeridad y las reformas por los factores que arrastraron a España a una crisis de deuda que hizo temer por su quiebra y amenazó el futuro del euro, según señala el diario británico Financial Times en uno de sus editoriales.
Así, el rotativo subraya que el cambio operado en el presidente del Gobierno ha ido "más allá de la retórica" y, desde la pasada primavera, se han acelerado y profundizado las políticas de austeridad, aunque el diario recuerda que los problemas de España son profundos y los mercados "despiadados", y tras el rescate de Irlanda los inversores ahora fijan su atención en el sector financiero español, especialmente en las cajas de ahorros.
En este sentido, Financial Times destaca que Zapatero ahora se ha situado en vanguardia y, tras haber preparado el camino con las reformas de las cajas, ahora quiere que detallen su exposición inmobiliaria con el objetivo de que las entidades reconozcan sus pérdidas y capten el capital necesario, que "en el peor de los casos previstos podría alcanzar el 12% del PIB", algo que "no sería ruinoso".
"Es necesario que los mercados sepan que cualquier ayuda del Estado es extraordinaria y no un compromiso abierto. Zapatero debería limitar explícitamente la exposición del Gobierno a los 99.000 millones de euros del máximo permitido al FROB", apunta el diario, que recomienda establecer un mecanismo que distribuya cualquier pérdida por encima de este límite entre los acreedores de los bancos.
Más reformas
Así, Financial Times afirma que si Zapatero, tal como dice, quiere "reformas, reformas y reformas", debe liberalizar el mercado laboral y recortar la burocracia relacionada con la descentralización del Estado.
En este sentido, el periódico reconoce la dificultad de estas medidas, aunque sugiere que "ante lo improbable de que Zapatero se presente a un tercer mandato" es una cuestión en la que podría "apretar los dientes" y al menos dejar así un legado cimentado en la realidad y no en "sueños rotos de rápido crecimiento".
"Como su presidente, España ha estado viviendo en un mundo irreal antes de la crisis. La mayor parte del capital barato que fluyó hacia el país se desvaneció entre el consumo y construcciones derrochadoras, mientras la productividad se estancó", apunta el diario.
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'Financial Times' defiende al nuevo Zapatero "reformista"El rotativo subraya que el cambio de Zapatero ha ido "más allá de la retórica" y, desde la pasada primavera, ha acelerado las reformas.
Cursos especializados y programas de formación
2011-01-19Imprimir Enviar Corregir Comentar
EUROPA PRESS
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sufrió un duro despertar el pasado mes de mayo a la austeridad y las reformas por los factores que arrastraron a España a una crisis de deuda que hizo temer por su quiebra y amenazó el futuro del euro, según señala el diario británico Financial Times en uno de sus editoriales.
Así, el rotativo subraya que el cambio operado en el presidente del Gobierno ha ido "más allá de la retórica" y, desde la pasada primavera, se han acelerado y profundizado las políticas de austeridad, aunque el diario recuerda que los problemas de España son profundos y los mercados "despiadados", y tras el rescate de Irlanda los inversores ahora fijan su atención en el sector financiero español, especialmente en las cajas de ahorros.
En este sentido, Financial Times destaca que Zapatero ahora se ha situado en vanguardia y, tras haber preparado el camino con las reformas de las cajas, ahora quiere que detallen su exposición inmobiliaria con el objetivo de que las entidades reconozcan sus pérdidas y capten el capital necesario, que "en el peor de los casos previstos podría alcanzar el 12% del PIB", algo que "no sería ruinoso".
"Es necesario que los mercados sepan que cualquier ayuda del Estado es extraordinaria y no un compromiso abierto. Zapatero debería limitar explícitamente la exposición del Gobierno a los 99.000 millones de euros del máximo permitido al FROB", apunta el diario, que recomienda establecer un mecanismo que distribuya cualquier pérdida por encima de este límite entre los acreedores de los bancos.
Más reformas
Así, Financial Times afirma que si Zapatero, tal como dice, quiere "reformas, reformas y reformas", debe liberalizar el mercado laboral y recortar la burocracia relacionada con la descentralización del Estado.
En este sentido, el periódico reconoce la dificultad de estas medidas, aunque sugiere que "ante lo improbable de que Zapatero se presente a un tercer mandato" es una cuestión en la que podría "apretar los dientes" y al menos dejar así un legado cimentado en la realidad y no en "sueños rotos de rápido crecimiento".
"Como su presidente, España ha estado viviendo en un mundo irreal antes de la crisis. La mayor parte del capital barato que fluyó hacia el país se desvaneció entre el consumo y construcciones derrochadoras, mientras la productividad se estancó", apunta el diario.
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Le Pegue a Aznar hasta en El cielo de la Boca
Gabilondo: "A Aznar le zurré hasta en el cielo de la boca"Gabilondo sigue haciendo bolos por los medios desde que se quedó en el paro. El último, ayer con Buenafuente, donde habló, sobre todo, de Aznar.
2011-01-19Imprimir Enviar Corregir Comentar
Libertad Digital
"Yo siempre he procurado ser muy ecuánime, lo cual no quiere decir que no fuera crítico con las cosas que me parecía. Pero Aznar me sacó bastante de quicio y le zurré hasta en el cielo de la boca", se jactó Gabilondo en medio de la carcajada general.
Añadió que no se arrepiente de las cosas que dijo, "pero sí del tono airado que empleé" y que cuando se marchó de Hoy por hoy aconsejó a sus discípulos que no le imitaran "en la ira". Buenafuente salió en su auxilio. "Bueno, luego se vio que estabas equivocado, ahora le ves por ahí tan bién posicionado, tan templado, se ha demostrado que no era tan malo... era peor". Comentario que también fue muy celebrado por el público.
Buenafuente le preguntó por qué la derecha siempre llega al poder con un "hartazgo" de los conservadores, "con grandes cargas de ilusión" y se marcha "deshinchada".
"Todos los presidentes salen de La Moncloa con una bronca celestial", dijo Gabilondo, "lo que pasa es que el público de izquierdas se decepciona más que el público de derechas", porque la derecha "pide a su gobierno que gestione bien las cosas", mientras la gente de izquierda pide a sus gobiernos cosas "que no están dentro de las posibilidades y rápidamente empieza a decepcionar". En el caso de Zapatero, consideró que el Gobierno está "atropellado por la realidad, la realidad le ha pasado por encima, como si hubiera sido un alud, está sepultado braceando haciendo lo que puede".
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Libertad Digital
"Yo siempre he procurado ser muy ecuánime, lo cual no quiere decir que no fuera crítico con las cosas que me parecía. Pero Aznar me sacó bastante de quicio y le zurré hasta en el cielo de la boca", se jactó Gabilondo en medio de la carcajada general.
Añadió que no se arrepiente de las cosas que dijo, "pero sí del tono airado que empleé" y que cuando se marchó de Hoy por hoy aconsejó a sus discípulos que no le imitaran "en la ira". Buenafuente salió en su auxilio. "Bueno, luego se vio que estabas equivocado, ahora le ves por ahí tan bién posicionado, tan templado, se ha demostrado que no era tan malo... era peor". Comentario que también fue muy celebrado por el público.
Buenafuente le preguntó por qué la derecha siempre llega al poder con un "hartazgo" de los conservadores, "con grandes cargas de ilusión" y se marcha "deshinchada".
"Todos los presidentes salen de La Moncloa con una bronca celestial", dijo Gabilondo, "lo que pasa es que el público de izquierdas se decepciona más que el público de derechas", porque la derecha "pide a su gobierno que gestione bien las cosas", mientras la gente de izquierda pide a sus gobiernos cosas "que no están dentro de las posibilidades y rápidamente empieza a decepcionar". En el caso de Zapatero, consideró que el Gobierno está "atropellado por la realidad, la realidad le ha pasado por encima, como si hubiera sido un alud, está sepultado braceando haciendo lo que puede".
lunes, 17 de enero de 2011
La Tensiòn sigue en Los Mercados
Los mercados se relajaron a finales de la semana pasada, la prima de riesgo de España cayó en picado y hasta un banco mediano, Bankinter, logró emitir cédulas hipotecarias el viernes. A priori, parece que ha pasado la nueva tormenta de la deuda y que las cosas vuelven a la normalidad. Pero no es oro todo lo que reluce. Santander no pudo colocar hace dos semanas toda su emisión de cédulas en el mercado y los colocadores tuvieron que quedarse con el 40% de la misma, según fuentes cercanas a la operación. Y el citado Bankinter tuvo que pagar un diferencial de 310 puntos básicos para vender la suya.
Según las fuentes citadas, el mayor banco de España tuvo problemas de demanda en la emisión de 1.000 millones de euros en cédulas (el papel más seguro que puede emitir una entidad) a cinco años, hasta tal punto que los bancos agentes de la colocación -Goldman Sachs, Citigroup y Barclays- tuvieron que quedarse con el 40% de la misma, aproximadamente. Los colocadores cobran una comisión por asumir este riesgo, y distribuirán dicho papel entre sus fondos de inversión o lo colocarán a inversores finales cuando las condiciones del mercado lo permitan.
Portavoces de los tres bancos de inversión declinaron hacer comentarios al respecto. Un portavoz del Santander se remitió a la nota de prensa posterior a la colocación en la que se asegura que hubo demanda por 1.300 millones y que ésta estuvo muy diversificada geográficamente. Sin embargo, las cifras de demanda incluyen la de los propios colocadores y también la de aquellos inversores que exigían un tipo de interés más elevado que el pagado finalmente por Santander.
El banco que preside Emilio Botín salió al mercado un día después de que BBVA reabriera el mercado mayorista de emisiones, que llevaba cerrado desde octubre para la banca española. La entidad que dirige Francisco González emitió cédulas por valor de 1.500 millones a tres años con un diferencial de 225 puntos básicos (2.25 puntos porcentuales) sobre el tipo de referencia midswap -equivalente al euribor a ese plazo-. Santander colocó menos volumen, 1.000 millones, pero a un plazo mayor -cinco años- y pagando el mismo diferencial.
"Pagar lo mismo a un plazo mayor siempre es complicado, pero en el caso de Santander se sumó que ese día fue cuando se torció el mercado y dio comienzo el nuevo ataque a la deuda española que llevó al diferencial con Alemania hasta 270 puntos básicos el martes pasado", señala una de las fuentes consultadas.
En todo caso, que uno de los bancos más grandes y conocidos del mundo no lograra demanda final suficiente para una emisión relativamente pequeña es significativo de la situación crítica en que se encuentran los mercados. Y todo el mundo señala a la misma causa: que Santander es español, lo cual le confiere una imagen que genera rechazo en los inversores internacionales.
"Si Santander fuera británico o alemán no habría tenido ningún problema y habría pagado mucho menos", opina otra de las fuentes. De hecho, el nacionalizado ING y BNP Paribas pagaron un diferencial de apenas 60 puntos básicos por colocar activos similares.
Bankinter dispara el precio para poder emitir
Esta situación del mercado se refuerza con la colocación de Bankinter del viernes. El banco que preside Pedro Guerrero tardó dos días en colocar 500 millones en cédulas (empezó el jueves por la mañana) y tuvo que ir subiendo el diferencial ofrecido hasta 310 puntos básicos para poder venderlas. Al final lo consiguió, e incluso tuvo que hacer un prorrateo por exceso de demanda, pero el precio pagado es altísimo: ese diferencial equivale a un 4,90% de interés anual.
Es este respecto, nos encontramos dos posturas enfrentadas. Por un lado, hay expertos que consideran que a estos precios es una locura salir al mercado porque el sector está incurriendo en un coste excesivo que va a deprimir todavía más sus maltrechos márgenes y que, inevitablemente, se trasladará a los créditos a la clientela. Con el agravante de que las cédulas se lanzan a pérdida, porque las hipotecas que las respaldan tienen diferenciales inferiores al punto, que es lo que ingresa el banco, mientras que paga a los inversores este 3,10 en el caso de Bankinter.
Por otro lado, hay quien sostiene que lo importante es salir al mercado al precio que sea para trasladar un mensaje de confianza en la solvencia del sector financiero español, que es lo que está cuestionado. "Además, estamos hablando de importes muy pequeños para el tamaño de los balances de las entidades, es decir, que su impacto en los márgenes tampoco es tan grande", señala una tercera fuente.
Según las fuentes citadas, el mayor banco de España tuvo problemas de demanda en la emisión de 1.000 millones de euros en cédulas (el papel más seguro que puede emitir una entidad) a cinco años, hasta tal punto que los bancos agentes de la colocación -Goldman Sachs, Citigroup y Barclays- tuvieron que quedarse con el 40% de la misma, aproximadamente. Los colocadores cobran una comisión por asumir este riesgo, y distribuirán dicho papel entre sus fondos de inversión o lo colocarán a inversores finales cuando las condiciones del mercado lo permitan.
Portavoces de los tres bancos de inversión declinaron hacer comentarios al respecto. Un portavoz del Santander se remitió a la nota de prensa posterior a la colocación en la que se asegura que hubo demanda por 1.300 millones y que ésta estuvo muy diversificada geográficamente. Sin embargo, las cifras de demanda incluyen la de los propios colocadores y también la de aquellos inversores que exigían un tipo de interés más elevado que el pagado finalmente por Santander.
El banco que preside Emilio Botín salió al mercado un día después de que BBVA reabriera el mercado mayorista de emisiones, que llevaba cerrado desde octubre para la banca española. La entidad que dirige Francisco González emitió cédulas por valor de 1.500 millones a tres años con un diferencial de 225 puntos básicos (2.25 puntos porcentuales) sobre el tipo de referencia midswap -equivalente al euribor a ese plazo-. Santander colocó menos volumen, 1.000 millones, pero a un plazo mayor -cinco años- y pagando el mismo diferencial.
"Pagar lo mismo a un plazo mayor siempre es complicado, pero en el caso de Santander se sumó que ese día fue cuando se torció el mercado y dio comienzo el nuevo ataque a la deuda española que llevó al diferencial con Alemania hasta 270 puntos básicos el martes pasado", señala una de las fuentes consultadas.
En todo caso, que uno de los bancos más grandes y conocidos del mundo no lograra demanda final suficiente para una emisión relativamente pequeña es significativo de la situación crítica en que se encuentran los mercados. Y todo el mundo señala a la misma causa: que Santander es español, lo cual le confiere una imagen que genera rechazo en los inversores internacionales.
"Si Santander fuera británico o alemán no habría tenido ningún problema y habría pagado mucho menos", opina otra de las fuentes. De hecho, el nacionalizado ING y BNP Paribas pagaron un diferencial de apenas 60 puntos básicos por colocar activos similares.
Bankinter dispara el precio para poder emitir
Esta situación del mercado se refuerza con la colocación de Bankinter del viernes. El banco que preside Pedro Guerrero tardó dos días en colocar 500 millones en cédulas (empezó el jueves por la mañana) y tuvo que ir subiendo el diferencial ofrecido hasta 310 puntos básicos para poder venderlas. Al final lo consiguió, e incluso tuvo que hacer un prorrateo por exceso de demanda, pero el precio pagado es altísimo: ese diferencial equivale a un 4,90% de interés anual.
Es este respecto, nos encontramos dos posturas enfrentadas. Por un lado, hay expertos que consideran que a estos precios es una locura salir al mercado porque el sector está incurriendo en un coste excesivo que va a deprimir todavía más sus maltrechos márgenes y que, inevitablemente, se trasladará a los créditos a la clientela. Con el agravante de que las cédulas se lanzan a pérdida, porque las hipotecas que las respaldan tienen diferenciales inferiores al punto, que es lo que ingresa el banco, mientras que paga a los inversores este 3,10 en el caso de Bankinter.
Por otro lado, hay quien sostiene que lo importante es salir al mercado al precio que sea para trasladar un mensaje de confianza en la solvencia del sector financiero español, que es lo que está cuestionado. "Además, estamos hablando de importes muy pequeños para el tamaño de los balances de las entidades, es decir, que su impacto en los márgenes tampoco es tan grande", señala una tercera fuente.
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